El proyecto BIOCULTIVA entra en una nueva fase con el inicio de los primeros ensayos del bioestimulante producido por Orixe Salgada en tres sistemas de producción muy diferentes.
Las pruebas se desarrollarán en un viñedo de Terras Gauda, un huerto de Kiwi Atlántico y un sistema de cultivo vertical en interior de Néboda Farms. Esta combinación permitirá estudiar su comportamiento tanto en condiciones controladas como a campo abierto y obtener datos comparables sobre su aplicación en diferentes especies y modelos productivos.
Esta fase forma parte de la validación agronómica prevista en BIOCULTIVA, orientada a comprobar la eficacia de los desarrollos obtenidos en condiciones reales y compararlos con productos de referencia.
Del subproducto al cultivo
BIOCULTIVA parte de una idea muy concreta: aprovechar subproductos orgánicos con una valorización limitada y transformarlos en nuevas soluciones para una agricultura más sostenible.
A partir de ahí, el proyecto busca comprobar qué pueden aportar estos desarrollos en condiciones reales: si contribuyen a mejorar el crecimiento, el rendimiento y la calidad de los cultivos, reforzar su resiliencia y favorecer la salud y regeneración del suelo.
Tres sistemas de producción para evaluar respuestas diferentes
Precisamente por eso, la validación no se plantea sobre un único cultivo. Trabajar en tres escenarios muy distintos permitirá observar cómo responde el bioestimulante cuando cambian la especie vegetal, las condiciones ambientales y el propio sistema de producción.
Viñedo
En los viñedos de Terras Gauda, el proyecto podrá estudiar el comportamiento de los bioestimulantes en condiciones reales de campo y su posible influencia sobre diferentes parámetros relacionados con la vid y el suelo.
Kiwi
Los ensayos de Kiwi Atlántico permitirán trasladar la validación a un cultivo frutal y estudiar tanto la respuesta de la planta como la calidad del producto obtenido.
Cultivo vertical en interior
El tercer escenario se sitúa en Néboda Farms, donde la agricultura vertical permite trabajar en un ambiente mucho más controlado y realizar un seguimiento preciso de la respuesta de las plantas.
![]() |
![]() |
![]() |
Mucho más que comprobar si el producto funciona
La diversidad de los tres escenarios permitirá ir un paso más allá de una primera prueba de eficacia.
BIOCULTIVA busca determinar cómo responde cada cultivo, bajo qué condiciones y sobre qué variables se produce un efecto, comparando los resultados con controles y productos de referencia. La validación contempla también estudiar la respuesta frente a situaciones de estrés biótico y abiótico, como enfermedades, sequía, salinidad o temperaturas extremas.
A ello se suma una dimensión especialmente relevante para el proyecto: el suelo. BIOCULTIVA prevé analizar parámetros relacionados con su estructura y fertilidad, la actividad enzimática, la dinámica de nutrientes y los posibles cambios en las comunidades microbianas.
De esta forma, los ensayos permitirán construir una visión más completa del potencial de estas soluciones, atendiendo no solo a la respuesta inmediata de la planta, sino también a su posible contribución a sistemas agrícolas más resilientes y a una mejor salud del suelo.
BIOCULTIVA continúa avanzando
Con el inicio de estas pruebas, el proyecto da un nuevo paso desde la investigación y el desarrollo de las formulaciones hacia su aplicación en sistemas productivos.
Un viñedo, un huerto de kiwi y un cultivo vertical ofrecen tres contextos muy diferentes para responder a una misma cuestión: qué puede aportar un bioestimulante obtenido a partir de recursos orgánicos valorizados cuando se enfrenta a las condiciones reales de la agricultura.
Los resultados obtenidos durante esta fase servirán para seguir ajustando las formulaciones, definir protocolos de aplicación y avanzar en su validación técnica y agronómica.
BIOCULTIVA está financiado por la Axencia Galega de Innovación (GAIN), en el marco del programa NEXOS 2025, y cofinanciado por Fondos Europeos FEDER.



